viernes, 10 de junio de 2011

10/06/2011 Cercedilla-Fuenfria

La etapa comienza rodando por carretera los primeros cinco kilómetros para entrar en una pista semi-asfaltada. La subida hasta el puerto de la Fuenfría a 1800 metros, es fácil de realizar ya que es buen firme y la pendiente suave. Parada a realizar fotos en el Mirador L. Rosales y en el Mirador de la reina.

El descenso comienza por un sendero algo pedregoso y desemboca en una pista, que se continúa en suave bajada durante algunos kilómetros hasta coger la senda del Arcipreste. Aquí hay algunos tramos en los que es casi imposible ciclar y hay que empujar la bici, pero pronto se puede seguir y desemboca en una nueva pista algo más divertida que continua la bajada al pueblo.

En definitiva una ruta para pistear, algo aburrida y se echa en falta algún sendero o trialera para hacerla un poco más divertida.





Perfil de la ruta

jueves, 9 de junio de 2011

09-06-2011 Subida al Nevero por Navafría

Después de cinco días dando pedales, teníamos las piernas lo suficiente “templadas” para afrontar la subida al Nevero. Siguiendo un track de Iogrea, empezamos mal, subiendo por campo a través donde no existía camino, hasta llegar a un cruce con la carretera que sube del pueblo. Si alguien se anima a realizar esta ruta, que suba ese tramo por la carretera.
A continuación cogemos la pista que sube hasta Navafria. Es algo dura, pero con plato pequeño se llega hasta arriba sin mucha dificultad. A partir de aquí pisteamos por la ladera de la montaña durante unos ocho kilómetros hasta acometer la dura subida final al Nevero. La subida es de algo más de cuatro kilómetros con una pendiente del 10% y en algunos tramos incluso mayor, con terreno irregular, piedras y en la parte final hierba. Conseguimos llegar al alto del Nevero, sin tener que sacar los pies de los pedales y coronamos el puerto con una gran satisfacción por la hazaña que acabábamos de conseguir.

Fotos, videos y más fotos, nos ponemos las protecciones y acometemos el descenso, no sin antes pararnos en el primer nevero a realizar unas fotos y jugar con la nieve. Empezamos a bajar por un sendero que apenas se dejaba entrever entre los matorrales, y de pronto nos lo encontramos cerrado por un nevero que lo cubría completamente. Nos toca bordear el nevero con las bicis al hombro, y después de retomarlo, lo perdemos completamente.

Aquí comienza una peripecia bajando como cabras despeñadero abajo y entre matorrales, hasta que nuevamente encontramos el sendero. A partir de aquí viene un tramo de sendero precioso y súper rápido que se acaba muy pronto. El sendero que sigue en bajada hasta el pueblo de Lozoya, unas veces esta enfangado de agua y barro y otras literalmente desaparece. Hay que realizar un acto de fe y fiarse del track hasta volver a encontrarlo y seguimos bajando por una zona llena de piedras y agua hasta completar la ruta.

En definitiva una ruta de plena aventura de enduro. Es conveniente estudiar el track para conseguir otra bajada que haría de esta ruta una ruta impresionante.


Las fotos de la ruta

Track de la ruta


Perfil de la ruta



miércoles, 8 de junio de 2011

08-06-2011 Circular embalse Riosequillo

Hoy fue una etapa de transiccion, para tomar la tarde relajada e ir a hacer un poco de turismo por Segovia y La Pedraza.

Salimos de Rascafria pensando que íbamos a tener un día con lluvia, pero finalmente el tiempo nos dio un respiro y pudimos realizar la ruta tranquilamente. La ruta en sí es muy sencilla, prácticamente llana, salvo una pequeña tachuela. Al poco de comenzar se nos vinieron a la mente las etapas de los caminos de Santiago en las que tuvimos varias similares a esta. El recorrido transcurre por los alrededores del embalse de Riosequillo. Pasamos por unos senderos que estaban anegados por el agua, y en el recorrido tuvimos que saltar algunos muros y pasar por algunas cancillas.

Una ruta un poco aburrida para nuestro gusto en la que cabe resaltar la visita a la presa del embalse de Riosequillo y a un paso bonito por el puente medieval de Matafrailes.
Carga de bicis en el remolque, y tarde de paseo.



martes, 7 de junio de 2011

07/06/2011 El Escorial

Después de haber dejado las bicis lavadas y cargadas en el remolque del coche el día anterior, a las 9 h de la mañana ponemos rumbo al Escorial. Encontramos lluvia y bastante niebla en el desplazamiento, el día tampoco promete muchas horas de sol. Aparcamos cerca del Campo de Golf. Le echamos un último vistazo a las bicis, un poco de aceite y “a rular”. La primera subida de grava, arena y agua ya nos pone las piernas a tono. Acostumbrados a iniciar la ruta por pistas en buen estado y con un desnivel comedido contrasta con el inicio de esta etapa. Tanto es así que cuando llegamos a las “zetas vascos” es para nosotros un ligero respiro, pues aun tratándose de una subida técnica y dura, es al menos divertida. En cada curva hay que emplearse a fondo para buscar la trazada ideal y no hacer pie en una de las múltiples raíces y escalones que tiene la subida. Después de un poco de llaneo por pista, una, no fuerte, pero continuada subida por asfalto que nos mete de nuevo en una pista para al rato llegar a la cumbre del día.

Al culminar el frío se hace patente. Hacemos una pequeña parada para abrigarnos y continuamos en busca de la famosa Silla de Felipe II. Con ciertas dudas de donde puede encontrarse, nos acercamos a unos riscos donde hay una cruz con unas maravillosas vistas al Escorial. Nos disponemos a plasmar rápidamente el momento con algunas fotos antes de que la niebla que entra a toda prisa nos lo impida.

A continuación toca bajar, nos ponemos las protecciones e iniciamos el descenso que comienza por un bonito pedregal y algo de sendero que desemboca en un camino. Buscamos el track y vemos que hay que pasar una cancilla, que abre un nuevo mundo de trialeras que se va complicando con muchas raíces, mucha piedra, pasos muy técnicos con mucho desnivel, algún tramo de sendero limpio para coger fuerzas y comentar eufóricos las distintas sensaciones que con la velocidad del paso no hay tiempo ni de hablar, y de nuevo… continuar hacia abajo. En la zona baja cogemos unas trialeras bonitas más limpias con algunos cortados, y con tramos de subida brusca que obligan a poner pie a tierra. Subimos por una trialera muy complicada que para sorpresa nuestra desemboca en “La silla de Felipe II”, fotos de rigor y de nuevo cogemos nuevas trialeras en dirección al Escorial. Como diría Iogrea (el autor del track), una corta pero disfrutona salida.

Finalizamos con una amplia sonrisa, bocata y cerveza en El Escorial y una hora y media de coche en medio de una intensa niebla por el puerto de Navacerrada para llegar a nuestra base en Rascafría.




Perfil de la ruta

lunes, 6 de junio de 2011

06-06-2011 Las Zetas de la Pedriza

El día amaneció lluvioso, después de una noche de tormenta y fuertes aguaceros. Pero estábamos decididos a realizar la ruta a pesar de la lluvia. Salimos de Rascafría con dirección a Manzanares el Real, punto de comienzo de la ruta.

Al poco de comenzar cesó de llover, lo que nos dio un respiro durante la larga subida de la mañana por las famosas zetas, que a pesar de estar las pistas en muy buen estado, al estar mojadas, el terreno estaba bastante pegajoso. La subida es muy larga, pero tendida, lo cual permite rodar bien, haciendo alguna que otra parada para tomar fotos y algo de alimento. Al llegar a la cima y después de las fotos de rigor, nos colocamos el chubasquero y las protecciones para comenzar a bajar. Justo en ese momento se desencadenó una fuerte tormenta y la lluvia nos acompaño hasta al final de la ruta, desluciendo la bajada.

Aprovechando un track de Alakan de “La Pedriza con senderos”, cogimos un par de bonitas trialeras en las que soltar adrenalina, la primera muy técnica y resbaladiza que hizo las delicias del grupo. Las siguientes trialeras son también técnicas y en tramos con muchas piedras, y dada la lluvia que caía, obligaba a estar muy concentrado en el trazado a elegir. Llegando al final las enlazamos con un sendero súper empedrado con divertidos toboganes en su tramo final que fue la guinda de una esplendida ruta. Terminamos en la caseta que hay a la entrada del parque. Una gran sonrisa lucía en nuestras caras.






Perfil de la ruta.